
Café de origen panameño cultivado con tradición, precisión y respeto por la tierra.
En las montañas de Panamá, a más de 1,600 metros de altura, nacen los granos que dan vida a nuestro café. Nuestras fincas se encuentran en un entorno privilegiado, donde el clima fresco, las lluvias estacionales y el suelo volcánico crean las condiciones ideales para desarrollar cafés de alta complejidad.
Este equilibrio natural, sumado a prácticas agrícolas sostenibles, nos permite cultivar plantas sanas y vigorosas, capaces de expresar el carácter único de la región. Cada parcela es manejada con dedicación, cuidando la biodiversidad y respetando el ritmo propio de la tierra.
Aquí empieza la historia de un café auténtico, lleno de matices y de identidad.


En cada grano de café, un universo de aroma.
Una vez que las cerezas alcanzan su punto óptimo de maduración, comienza el trabajo más técnico: la transformación del fruto en un grano de calidad excepcional. En DAOLWAS realizamos procesos de beneficio de especialidad —lavado, honey y natural— seleccionando el método más adecuado según el perfil que buscamos en cada lote.
Cada etapa, desde el despulpado hasta el secado, se ejecuta con control riguroso de variables como humedad, temperatura y tiempos de fermentación. Esta precisión nos permite preservar la dulzura natural del café, potenciar su complejidad aromática y garantizar un sabor limpio y equilibrado en cada taza.
El resultado es un grano que refleja lo mejor de su origen y de nuestra dedicación: un café premium hecho con maestría en cada paso.